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Reducir pensión de alimentos Tavernes Blanques

Cartera con dinero para ilustrar la reducción de la pensión de alimentos en Tavernes Blanques

¿Has perdido el trabajo y pagas una pensión de alimentos?

Quedarse sin trabajo puede provocar un cambio importante en la economía familiar, especialmente cuando existe una pensión de alimentos fijada judicialmente. Pero perder el empleo no significa que la pensión se reduzca o desaparezca automáticamente.

Si tus ingresos han disminuido de forma relevante, puede ser posible solicitar una modificación de medidas. Para ello hay que analizar si el cambio económico es real, sustancial y suficientemente estable, así como las necesidades de los hijos y los recursos disponibles de ambos progenitores.

En GG Abogados y Seguros, en Tavernes Blanques, estudiamos cada situación de forma individual para valorar si existen motivos para solicitar una reducción de la pensión y cuál es la vía adecuada.

¿Puedo reducir la pensión de alimentos si me he quedado sin trabajo?

La respuesta es: depende de las circunstancias concretas. La pérdida del empleo puede justificar una revisión de la pensión cuando supone una disminución sustancial de los recursos que se tuvieron en cuenta al fijarla, pero el desempleo por sí solo no garantiza que un juzgado acuerde una reducción.

El artículo 147 del Código Civil establece que los alimentos pueden reducirse o aumentarse proporcionalmente cuando disminuyen o aumentan las necesidades de quien los recibe o los recursos de quien debe prestarlos. Además, el artículo 775 de la Ley de Enjuiciamiento Civil permite solicitar la modificación de medidas definitivas cuando han variado sustancialmente las circunstancias consideradas al adoptarlas.

Perder el trabajo no autoriza a dejar de pagar por tu cuenta

Mientras exista una resolución que fija una determinada cantidad, esa medida continúa vigente hasta que se modifique por la vía correspondiente. Por eso, dejar de pagar o reducir unilateralmente la cuantía puede generar deuda y problemas posteriores.

No todos los desempleos tienen el mismo impacto

No es igual una pérdida de empleo puntual con una prestación suficiente que una situación prolongada en la que los ingresos se reducen de forma drástica. También pueden valorarse las causas del desempleo, las posibilidades reales de reincorporación laboral, otros ingresos, el patrimonio disponible y las obligaciones económicas existentes.

Las necesidades de los hijos siguen siendo esenciales

La pensión de alimentos está destinada a cubrir necesidades de los hijos. Por ello, una posible reducción debe analizarse junto con sus gastos y necesidades actuales. Cuando se trata de hijos menores, los tribunales mantienen una especial protección de su derecho a alimentos y la suspensión total se reserva para situaciones especialmente excepcionales.

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Acredita el Cambio Económico

Reúne documentación que demuestre la pérdida de empleo y la disminución real de tus ingresos.

Revisa Ingresos y Gastos

Se analizan prestaciones, recursos disponibles, gastos y la situación económica actual de ambos progenitores.

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Valora la Modificación

Estudiamos si el cambio puede considerarse sustancial y si procede solicitar una modificación de medidas.

Evita Decisiones Unilaterales

La cuantía vigente no debe modificarse por cuenta propia sin revisar antes la situación y el procedimiento adecuado.

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¿Qué se valora para reducir una pensión de alimentos?

No existe una regla automática que determine cuánto debe reducirse una pensión tras perder el trabajo. La decisión depende de las circunstancias acreditadas en cada caso y del principio de proporcionalidad entre los recursos de los progenitores y las necesidades de los hijos.

1. Si la pérdida de ingresos es real y relevante

Debe poder acreditarse que la situación económica actual es distinta de la existente cuando se fijó la pensión. Un descenso pequeño o meramente temporal puede no ser suficiente para modificar las medidas.

2. La duración de la situación de desempleo

Se puede valorar si se trata de una situación puntual o si existen elementos que indiquen una reducción de ingresos con cierta permanencia. También resulta relevante demostrar una búsqueda activa de empleo cuando corresponda.

3. Prestación por desempleo y otros recursos

Estar en paro no significa necesariamente carecer de ingresos. Pueden tenerse en cuenta la prestación o subsidio de desempleo, otros rendimientos, ahorros, patrimonio y, en general, los recursos económicos realmente disponibles.

4. Las necesidades actuales de los hijos

La alimentación, vivienda, ropa, educación y demás gastos ordinarios de los hijos continúan existiendo. La posible reducción debe ponderarse sin perder de vista estas necesidades y, especialmente cuando hay menores, su interés superior.

5. La capacidad económica de ambos progenitores

La contribución a los alimentos se analiza de forma proporcional. Por eso, también puede resultar relevante la situación económica del otro progenitor y los cambios que se hayan producido desde que se aprobaron las medidas anteriores.

¿Qué documentación conviene preparar?

Según el caso, puede ser útil reunir la resolución que fijó la pensión, certificado de situación laboral, documentación del SEPE, nóminas anteriores, declaración de la renta, movimientos o certificados bancarios, justificantes de gastos y documentación que acredite la búsqueda de empleo. La documentación concreta dependerá de cada situación.

Cuanto mejor pueda acreditarse el cambio económico, más sencillo será valorar si existe base para solicitar una reducción de la pensión de alimentos.

¿Tu situación económica ha cambiado?

En GG Abogados y Seguros en Tavernes Blanques estudiamos tu situación para valorar si existen circunstancias que permitan solicitar una modificación de la pensión de alimentos y te explicamos los pasos a seguir.

Preguntas frecuentes sobre la reducción de la pensión de alimentos